Asistencia Técnica
Asistencia técnica presencial o remota
Es nuestra principal actividad, y en la que nos encontramos más cómodos. Hacemos todo lo necesario para que un ordenador con problemas, y que apenas puede aparentar que funciona, se convierta en la herramienta más ágil y rápida que se pueda obtener.
Presencial o remota. Nuestra asistencia técnica puede desarrollarse de varias formas, siempre atendiendo a las circunstancias y a las necesidades del cliente. La forma más rápida, ya que disponemos de, posiblemente, la mejor herramienta de asistencia remota del mercado, es hacerlo a distancia. Sólo necesitamos que el ordenador afectado se pueda conectar a Internet.
Naturalmente, hay casos en los que no se puede: cuando hay que cambiar el disco duro o la fuente de alimentación. Entonces, nos desplazamos al domicilio del cliente.
Y para usuarios particulares, la mejor opción es hacernos llegar el equipo a nuestro taller. De este modo podemos ofrecerle la mejor relación calidad precio.
Trabajar bien a la primera. La experiencia dice que no merece la pena dejar los detalles para otro día. Optamos siempre por hacer todo lo necesario para que los problemas queden resueltos de forma definitiva; no nos arriesgamos lo más mínimo. Olvidar los detalles significa pérdidas de tiempo, molestias, desplazamientos y perjuicios económicas, tanto para el cliente como para nosotros. Por esto, evitaremos ir deprisa para ir más rápido.
Seguimos un protocolo de revisión de los puntos más importantes del ordenador, tanto a nivel de software como de hardware. No nos iremos sin haber revisado la temperatura del procesador o la memoria virtual, por poner unos ejemplos básicos.
Puesta a punto del Pc. En todas nuestras intervenciones, y siempre que el tiempo del cliente lo permita, optimizaremos el ordenador de modo que funcione más rápido (a veces el cambio es sorprendente). No siempre es posible, como por ejemplo cuando debemos comprobar si hay un virus ya que el análisis puede tardar varias horas. Pero siempre ofrecemos la posibilidad de combinar una asistencia “in situ” con un posterior seguimiento remoto.